Los primeros dos episodios de nuestra serie, basada en el linro «Skinwalker at the Pentagon«, donde estamos tratando de entender los entresijos del ´´ultimo programa secreto OVNI estadounidense, abandonan inmediatamente cualquier noción preconcebida de que el programa AAWSAP (Advanced Aerospace Weapon System Applications Program), financiado por la DIA, era un ejercicio burocrático estéril centrado únicamente en datos de radar y especificaciones de «amenazas» aeroespaciales.
En su lugar, este libro nos sumerge en un escenario que se asemeja más a un informe de guerra paranormal. La narrativa establece, desde la primera página, que el objeto de estudio del Pentágono no era simplemente una tecnología desconocida, sino una «presencia» interactiva, inteligente y, lo que es más alarmante, malévola y contagiosa.
La información que trtatamos ahora, recogida en su capítulo 1, detalla la experiencia de tres consultores expertos en la materia (SME) del gobierno, todos veteranos de combate , durante una visita de investigación al Rancho Skinwalker en julio de 2009. El evento se divide en dos fases críticas: la experiencia en el rancho y el subsiguiente «contagio» que sigue a uno de ellos a casa. Este análisis diseccionará ambos componentes y los contextualizará con datos externos para comprender la magnitud de lo que se informa.
Tabla de Contenidos
Los Operadores: No Son Testigos Civiles
El elemento más crítico de este capítulo no es solo lo que sucedió, sino a quién le sucedió. Los protagonistas no son granjeros locales ni entusiastas de los OVNIs; son profesionales de la inteligencia y militares de alto nivel.
El libro los presenta como «tres camaradas» y «guerreros experimentados» de la costa este, invitados al rancho por BAASS (Bigelow Aerospace Advanced Space Studies), el contratista de la DIA.
- «Jonathan Axelrod»: El líder del trío. Se le describe como un ingeniero aeroespacial senior en Inteligencia Naval (Naval Intelligence). Es un profesional consumado que «se movía con facilidad en los círculos del Pentágono».
- «Jim Costigan»: Un Marine, el mejor amigo de Axelrod, con quien sirvió en misiones «peliagudas» en Afganistán.
- «David Wilson»: También Marine y experto en la «aplicación de campo de una amplia variedad de tecnología de sensores«.
Su misión era explícita: habían sido invitados como consultores «para comenzar a aplicar su experiencia en sensores para rastrear la misteriosa presencia» en el rancho. Eran, en esencia, la punta de lanza tecnológica del programa AAWSAP en el terreno.
Contextualización Crítica: El Vínculo con el «Tic Tac»
El libro proporciona un dato explosivo que conecta este evento de «alta extrañeza» directamente con el caso de FANI (Fenómeno Aéreo No Identificado) más famoso del mundo.
El autor revela que «Jonathan Axelrod», en ese mismo año 2009, era también «el investigador principal del ahora infame caso ‘Tic Tac'».
Axelrod había «entrevistado personalmente a todos los pilotos implicados» y a los operadores de radar del Grupo de Ataque del portaaviones Nimitz.
Esta revelación es de una importancia capital. Significa que el mismo analista de inteligencia naval encargado por el gobierno de investigar el fenómeno «tuercas y tornillos» de los FANI de la Marina (el Tic Tac) es el protagonista que está a punto de experimentar un fenómeno paranormal de nivel máximo. Esto sugiere, desde la perspectiva de los autores, que el Pentágono sabía o sospechaba que ambos fenómenos (el FANI militar y la «alta extrañeza» del rancho) estaban intrínsecamente ligados.
Anatomía de un Encuentro en el Rancho
El incidente en el rancho es un estudio de libro de texto sobre la escalada de fenómenos anómalos, que pasa de lo físico a lo psicológico y finalmente a lo perceptual.
Fase 1: La Anomalía Física (El «Muro de Frío»)
Mientras el trío camina hacia el oeste del rancho al atardecer, se encuentran con un fenómeno ambiental agudo.
- El Evento: La temperatura «cayó repentinamente como una piedra», pasando de unos 24°C a unos 4°C en un instante.
- El Análisis: No fue una ráfaga de viento o un frente meteorológico. Los hombres realizaron un experimento básico: retrocedieron unos metros y la temperatura volvió a la normalidad. Avanzaron y volvieron a entrar en el «muro de aire helado». Repitieron esta maniobra tres veces, confirmando un «límite nítido» y estacionario.
Esto establece la naturaleza objetiva y medible del fenómeno. Era una anomalía física localizada, no una sensación subjetiva.
Fase 2: El Vector Psicológico (La «Zona del Miedo»)
Continuando su camino, el fenómeno cambia de táctica, pasando de lo físico a lo emocional.
- El Evento: Treinta yardas más adelante, los tres hombres «comenzaron a sentirse ansiosos». Esta ansiedad se intensificó con cada paso, convirtiéndose en «miedo» y, finalmente, en «miedo mortal».
- El Análisis: El libro subraya que «no había ninguna razón externa». Los tres eran veteranos de combate familiarizados con el miedo real, pero esto era diferente. Era un terror abrumador e irracional que los llevó «cerca de su punto de ruptura», convencidos de que continuar «los llevaría a una muerte segura». Al retirarse, el miedo disminuyó «como si estuviera en un reóstato».
Esto sugiere una forma de ataque no cinético, un arma psicológica o un efecto de campo que ataca directamente el sistema límbico. Para tres «guerreros experimentados», esta experiencia de terror puro e inducido fue más potente que cualquier amenaza física.
Fase 3: La Percepción Sensorial (El «Vacío»)
En el punto álgido del terror, uno de los miembros del equipo detecta una fuente.
- El Evento: Costigan, usando un visor nocturno Generation III ITT, escanea el área. Cincuenta yardas más adelante, ve «un área ovalada de negrura de unos ocho pies de altura».
- El Análisis: Esta no era una sombra normal. Se describe como si «toda la luz hubiera sido extinguida» dentro de ella. Es un objeto definido por la ausencia de luz.
- El Detalle Técnico: El libro señala que Axelrod y Wilson no pudieron verlo, pero Costigan sí, a través de su visor. Kelleher, en una entrevista posterior, saca la implicación: el objeto «no podía verse en las longitudes de onda visibles (400 a 700 nanómetros) y solo se había iluminado [o hecho visible] por encima de 850 nanómetros». Esto significa que el objeto era invisible a simple vista pero detectable en el espectro infrarrojo cercano (NIR), el rango operativo de los visores nocturnos Gen III.
La «estructura negra» parecía «irradiar una presencia amenazante» y fue identificada como la fuente del miedo. El equipo, superado, se retiró.
El Contagio: El «Efecto Autoestopista» (Hitchhiker Effect)
La segunda mitad del capítulo detalla el fenómeno más insidioso del libro: el «Efecto Autoestopista» (un término que se acuñará formalmente más adelante). Axelrod, el «investigador consumado», se convierte en el «paciente cero».
El capítulo presenta una cronología escalofriante de eventos que le suceden a la familia de Axelrod en su casa de Virginia, a 2.000 millas del rancho.
Cronología de la Infección:
- Día 10 (Post-Rancho): La esposa de Axelrod, Ruth, se despierta a las 2 a.m. y ve una «gran forma humanoide negra» caminando hacia ella en el dormitorio. Luego oye pasos en la escalera. Comprueba que sus hijos duermen.
- Un Mes (Post-Rancho): La actividad se intensifica, y notablemente, ocurre mientras Axelrod está fuera en una misión.
- El Incidente de los Orbes: El hijo de 16 años, Paul, se despierta y encuentra «múltiples ‘orbes’ azules pequeños» volando por su habitación. Afirma que parecían estar «bajo algún tipo de control» y que uno «voló muy cerca de él». Cuando grita, su madre entra y los orbes desaparecen instantáneamente.
- El Incidente del «Lobo» (Fase 1): Ruth está sola en casa después de medianoche. Ve una criatura en el patio: un «enorme ser parecido a un lobo… de pie y erguido» contra un árbol. La criatura la mira fijamente con una mirada «no amistosa» antes de darse la vuelta y «caminar lentamente sobre dos patas» hacia el bosque. Ruth, conmocionada, espera haberse alucinado.
- El Incidente del «Lobo» (Fase 2): Tres días después, a las 10:30 de la mañana. Los dos hijos adolescentes de Axelrod ven a la misma criatura en el patio.
- Es descrito como un «lobo’ de siete pies de altura».
- Estaba «completamente cómodo de pie sobre dos patas».
- La criatura «echó a correr hacia la línea de árboles… corrió fácil y fluidamente sobre sus patas traseras con zancadas largas que parecían imposibles para la anatomía canina normal».
- La Evidencia Física: Días después, la familia encuentra «cicatrices frescas y profundas en la corteza» de los árboles del patio, descritas como «marcas de garras».
Expansión y Contextualización Analítica
El Capítulo 1 no puede entenderse sin contextualizar estas afirmaciones aparentemente fantásticas.
1. Contexto Criptozoológico: El «Hombre Lobo» (Dogman)

El libro menciona que los hijos de Axelrod investigaron y se toparon con los libros de Linda Godfrey sobre los «Dogmen». Este no es un detalle trivial.
- Análisis: Linda Godfrey es una autora e investigadora, conocida por su trabajo periodístico sobre la «Bestia de Bray Road» en Wisconsin. Ha documentado cientos de testimonios de criaturas bípedas parecidas a lobos en toda América del Norte.
- Implicación: La criatura vista por la familia Axelrod no es un evento aislado; se alinea perfectamente con un arquetipo criptozoológico establecido. La «presencia» del rancho no solo estaba produciendo fenómenos genéricos (orbes, sombras), sino que aparentemente estaba manifestando (o proyectando) una entidad arquetípica específica del folclore estadounidense.
2. Contexto del Rancho: El Lobo del Rancho Skinwalker
El libro declara que este evento tuvo «fuertes vínculos con el Rancho Skinwalker». Una búsqueda de la literatura fundacional del rancho (específicamente el libro de 2005 Hunt for the Skinwalker, escrito por los coautores Kelleher y Knapp) confirma esto.
- Análisis: Una de las historias más famosas de la familia Sherman, los propietarios anteriores al multimillonario Robert Bigelow, involucra a un lobo. Informaron haber disparado repetidamente con rifles de alta potencia a un lobo anormalmente grande que no mostraba signos de dolor ni sangraba, antes de que finalmente se marchara. Esta criatura fue vista como una especie de heraldo o guardián del rancho.
- Implicación: La manifestación en la casa de Axelrod no fue aleatoria. Parece ser un «eco» directo o una manifestación de una de las entidades centrales asociadas con la propiedad del rancho.
3. El Caso Índice: Jonathan Axelrod
El capítulo concluye con Axelrod sintiendo una «profunda inquietud». Se enfrenta a dos posibilidades:
- Es una coincidencia estadística imposible.
- «Algo se le había adherido… y había traído ese algo a casa con él».
Él, Jonathan Axelrod, «era responsable» de la aterradora invasión que sufría su familia.
Esta es la tesis central. El fenómeno no es pasivo; es un «agente infeccioso». Axelrod, el investigador de inteligencia naval, se convirtió en el «caso índice» de un contagio paranormal que saltó de un «punto caliente» (el rancho) a un hogar suburbano a través de un vector humano.
El Verdadero Alcance de AAWSAP
El Capítulo 1 es una declaración de intenciones por parte de los autores. Establece el verdadero alcance del programa AAWSAP, un alcance que los medios de comunicación y las revelaciones públicas anteriores (centradas en AATIP) habían pasado por alto.
- No se trataba solo de OVNIs: El programa AAWSAP, a través de su contratista BAASS, se vio obligado a enfrentar fenómenos que la ciencia convencional considera mitología: entidades sombra, orbes inteligentes, manifestaciones criptozoológicas y ataques psíquicos.
- La Amenaza No es Solo Cinética: La amenaza más profunda identificada no es una nave que pueda derribar un F-18. Es un fenómeno que puede inducir un «miedo mortal», manifestarse en la casa de un investigador y aterrorizar a su familia.
- La Conexión FANI-Paranormal: Al convertir al investigador principal del «Tic Tac» en el protagonista de un evento poltergeist, los autores argumentan de manera convincente que el Pentágono sabía, o aprendió rápidamente, que los dos fenómenos son inseparables.
Este capítulo establece que la investigación de la DIA sobre FANI no podía evitar lo paranormal; de hecho, lo paranormal pateó la puerta de sus investigadores y se sentó a la mesa.
