Durante décadas, la narrativa oficial del gobierno de los Estados Unidos fue clara: el Proyecto Libro Azul cerró en 1969 y, desde entonces, el Tío Sam no tenía interés en los platillos voladores. Sin embargo, los documentos y testimonios contenidos en el tercer capítulo de Skinwalkers at the Pentagon demuelen esa fachada de indiferencia. No es solo que el gobierno estuviera interesado; es que diseñó, financió y ejecutó un programa de 22 millones de dólares para estudiar lo imposible.
Lo más sorprendente no es la existencia del programa, sino quién lo diseñó. No fue un teórico de la conspiración en un sótano, ni un ufólogo entusiasta. Fue el Dr. James T. Lacatski, un oficial de inteligencia de carrera en la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA), cuya especialidad no eran los hombrecillos verdes, sino la amenaza letal de los misiles balísticos y la guerra electrónica avanzada.
En este análisis profundo, diseccionaremos cómo Lacatski utilizó la burocracia del Pentágono para legitimar el estudio de lo paranormal, cómo se estructuró el contrato AAWSAP y por qué la confusión mediática entre este programa y el famoso AATIP ha distorsionado la historia real.
Tabla de Contenidos
- 1 El Hombre Detrás de la Cortina
- 2 Ingeniería Burocrática
- 3 La Propuesta de BAASS
- 3.1 Cuando el Sector Privado se Encuentra con la Inteligencia Militar
- 3.1.1 1. Recopilación Global de Datos
- 3.1.2 2. Programa de Contacto
- 3.1.3 3. El Rancho Skinwalker: Un Laboratorio Viviente
- 3.1.4 4. Historia Oral
- 3.1.5 5. Plataformas Espaciales
- 3.1.6 6. Acceso a Datos de la DIA
- 3.1.7 7. Efectos Biológicos
- 3.1.8 8. Teledetección (Visión Remota)
- 3.1.9 9. Análisis y Síntesis de Expertos
- 3.1 Cuando el Sector Privado se Encuentra con la Inteligencia Militar
- 4 Ejecución y Seguridad
- 5 El Gran Malentendido
- 6 El Legado Intelectual
- 7 Un Precedente Peligroso y Necesario
- 8 Autor
El Hombre Detrás de la Cortina
El Dr. James T. Lacatski y la Oficina de Advertencia de Defensa

Para entender la gravedad del programa AAWSAP, primero debemos entender a su creador. En 2007, el Dr. Lacatski no era un funcionario cualquiera. Operaba desde el corazón de la Oficina de Advertencia de Defensa (DWO) de la DIA. Su responsabilidad era crítica: servía como Líder de Equipo para la redacción de la serie anual «Entorno de Amenaza de Defensa de Misiles» (Missile Defense Threat Environment).

Estos no son documentos públicos; son informes clasificados como SECRET utilizados por la Agencia de Defensa de Misiles (MDA) para planificar cómo proteger a Estados Unidos de ataques nucleares. Lacatski llevaba en la DIA desde 1998, y antes de eso, había trabajado como contratista cubriendo contramedidas de sistemas de defensa, guerra electrónica adversaria y capacidades de armas de energía dirigida.
Pero ¿Por qué es relevante su currículum? Porque valida la lente a través de la cual se observó el fenómeno OVNI. Cuando Lacatski miraba un video de un objeto realizando maniobras imposibles, no lo comparaba con ciencia ficción. Lo comparaba con lo mejor que Rusia, China o Estados Unidos tenían en sus arsenales secretos. Su experiencia técnica le dictaba que lo que se observaba representaba un salto tecnológico cuántico, una «discontinuidad» en la evolución de la tecnología aeroespacial.
En 2008, Lacatski asumió una carga de trabajo hercúlea. Además de sus deberes con la MDA, se convirtió en el Gerente del Programa, Representante del Oficial de Contratación (COR), coordinador de seguridad y coordinador de contrainteligencia para un nuevo contrato de la DIA. Este nivel de control centralizado es atípico y subraya la sensibilidad extrema del proyecto.
Ingeniería Burocrática
Cómo Legalizar el Estudio de los OVNIs (Solicitud HHM402-08-R-0211)
La creación del AAWSAP no fue un accidente ni una operación «canalla». Fue el resultado de una maniobra política y administrativa brillante. Lacatski aprovechó el interés del liderazgo bipartidista del Senado (notablemente Harry Reid, Ted Stevens y Daniel Inouye, aunque el texto se centra en el proceso) y la asistencia de dos directores de la DIA para asegurar financiación multianual.
El dinero no fue a un fondo negro sin nombre. Fue dirigido específicamente a la Dirección de Análisis de la DIA, y concretamente a la DWO. Para operacionalizar esto, Lacatski redactó una solicitud de contrato específica para pequeñas empresas, utilizando un formato conocido como «Declaración de Objetivos» (Statement of Objectives).
El Arte de la «Declaración de Objetivos»

En la contratación federal, este formato es clave. En lugar de decirle al contratista exactamente qué hacer paso a paso, el gobierno define el problema y pide al contratista que proponga la solución.
El documento oficial (HHM402-08-R-0211) establecía el objetivo del Programa de Aplicaciones de Sistemas de Armas Aeroespaciales Avanzados (AAWSAP) de la siguiente manera:
«Comprender la física y la ingeniería de estas aplicaciones tal como se aplican a la amenaza extranjera a largo plazo, es decir, desde ahora hasta el año 2050. El enfoque principal está en tecnologías de ruptura y aplicaciones que crean discontinuidades en las tendencias tecnológicas actuales».
La Traducción del Analista: Lacatski evitó deliberadamente términos como «OVNI» o «Platillo Volador». En su lugar, habló de «tecnologías de ruptura» y «amenazas futuras». Esto permitió que el programa operara a plena luz del día dentro del sistema de adquisiciones del Pentágono sin levantar banderas rojas inmediatas en la prensa o en sectores escépticos del Congreso. El nombre AAWSAP fue elegido específicamente para justificar el enrutamiento del dinero hacia la Oficina de Advertencia de Defensa.
Las 12 Áreas de Estudio: Un Mapa para la Ingeniería Inversa
La solicitud exigía que el contratista realizara estudios técnicos en 12 áreas específicas. Esta lista es, esencialmente, una descripción técnica de las capacidades observadas en los FANI:
- Sustentación (Lift): ¿Cómo se mantiene en el aire sin medios convencionales?
- Propulsión: Movimiento sin propergoles visibles.
- Control: Maniobrabilidad más allá de la inercia.
- Generación de Energía: Fuentes compactas y masivas de energía.
- Traducción Espacial/Temporal: Viajes exóticos o manipulación del espacio-tiempo.
- Materiales: Metamateriales desconocidos.
- Configuración/Estructura.
- Reducción de Firma: Sigilo avanzado (óptico, infrarrojo, RF).
- Interfaz Humana: Conexión psíquica o cognitiva con la nave.
- Efectos Humanos: Consecuencias biológicas del contacto.
- Armamento: Radiofrecuencia y energía dirigida.
- Áreas periféricas de apoyo.
La Propuesta de BAASS
Cuando el Sector Privado se Encuentra con la Inteligencia Militar

El 10 de septiembre de 2008, la DIA recibió una única propuesta. Provenía de Bigelow Aerospace Advanced Space Studies (BAASS). Esto no fue una coincidencia; la infraestructura requerida (seguridad, científicos, acceso a datos previos) hacía que la organización de Robert Bigelow fuera prácticamente la única capaz de cumplir con los requisitos.
BAASS no se limitó a ofrecer estudios teóricos. Propusieron nueve enfoques radicales que transformarían la investigación OVNI para siempre.
1. Recopilación Global de Datos
BAASS propuso crear una base de datos de alto calibre («Capella» o «Data Warehouse») integrando avistamientos globales, tanto militares como civiles.
- La Clave: Propusieron afiliarse con organizaciones civiles existentes. Esto se materializó en un contrato con MUFON (Mutual UFO Network), convirtiendo a sus investigadores de campo en recolectores de datos para un programa de inteligencia de defensa.
2. Programa de Contacto
Buscar activamente a científicos e ingenieros en el sector privado que pudieran tener «tecnologías novedosas» estancadas. La hipótesis era que ciertos avances podían estar ocultos en la industria privada, incapaces de avanzar por falta de fondos o visión.
3. El Rancho Skinwalker: Un Laboratorio Viviente
Este es el punto donde el AAWSAP se separa de cualquier programa gubernamental anterior. BAASS propuso utilizar su propiedad en la Cuenca Uintah de Utah (el infame Rancho Skinwalker) como un laboratorio viviente.
- La Justificación: Durante más de 65 años, esa área había sido un punto caliente de actividad anómala. BAASS argumentó que el fenómeno mostraba una «conexión e interacción con la conciencia». Propusieron desplegar guardias de seguridad y científicos 24/7 para «provocar» e interactuar con el fenómeno.
4. Historia Oral
Recopilar testimonios de individuos creíbles (pilotos, oficiales de inteligencia, científicos) antes de que su conocimiento se perdiera por el paso del tiempo.
5. Plataformas Espaciales
Utilizar las plataformas espaciales de Bigelow Aerospace en órbita baja terrestre para realizar experimentos en microgravedad, bajo la teoría de que ciertos materiales avanzados solo podrían fabricarse en ausencia de gravedad.
6. Acceso a Datos de la DIA
Romper los compartimentos estancos. BAASS solicitó acceso a los archivos de la DIA y otras agencias de inteligencia para evitar duplicar esfuerzos y analizar datos ya existentes.
7. Efectos Biológicos
Estudiar los efectos físicos y psicológicos de las tecnologías avanzadas en humanos. Esto incluía el concepto de «tecnología asistida por conciencia» y «conciencia asistida por tecnología».
- Expansión: Esto validó décadas de reportes sobre quemaduras por radiación, tiempos perdidos y efectos fisiológicos en testigos de OVNIs, tratándolos como evidencia médica forense.
8. Teledetección (Visión Remota)
Quizás lo más sorprendente para un contrato de defensa de 2008: la implementación de un programa de visión remota (Remote Viewing).
- Contexto: A pesar de que la CIA cerró oficialmente el programa Stargate en 1995, el interés operativo persistía. BAASS afirmó tener acceso a «practicantes de clase mundial pre-calibrados» entrenados en los antiguos programas de la DIA.
9. Análisis y Síntesis de Expertos
Reclutar a un equipo de científicos de élite para dar sentido a los datos. Este grupo produciría los famosos DIRDs (Documentos de Referencia de Inteligencia de Defensa).
Ejecución y Seguridad
Construyendo la Fortaleza
El 22 de septiembre de 2008, se adjudicó el contrato HHM402-08-C-0072 a BAASS. El presupuesto inicial fue de 10 millones de dólares para el primer año.
Lacatski fue tajante sobre la naturaleza del programa:
«Este era un programa OVNI, punto. Ese fue su propósito perfecto desde el principio».
Pero no era un programa OVNI cualquiera. Era uno diseñado para sobrevivir en el ambiente hostil del Pentágono.
Infraestructura de Seguridad de Nivel Top Secret
Lacatski no dejó nada al azar. Dado que BAASS nunca había tenido un contrato gubernamental de este calibre, tuvo que construir la infraestructura desde cero:
- Barridos Electrónicos: Se realizaron barridos completos de contrainteligencia en las oficinas de los contratistas.
- Instalaciones SCIF: Lacatski trabajó con el Servicio de Seguridad de Defensa (DSS) para obtener una autorización de instalación Top Secret (TS) para el edificio de BAASS en Las Vegas. Incluso supervisó la compra y modificación de un edificio nuevo para albergar una Instalación de Información Compartimentada Sensible (SCIF), cumpliendo con los estándares de la DIA.
- Personal: Se contrató a más de 75 personas, incluyendo científicos (PhDs), ex oficiales de ley y orden, y personal de campo. Todos pasaron por procesos de adjudicación rápida para obtener autorizaciones Secretas y TS/SCI.
El Gran Malentendido
AAWSAP vs. AATIP: Corrigiendo el Registro Histórico
Uno de los aportes más valiosos de este capítulo es la clarificación de la confusión mediática que surgió tras el artículo del New York Times de 2017. Durante años, el público creyó que los 22 millones de dólares financiaron un programa llamado AATIP dirigido por Luis Elizondo. Skinwalkers at the Pentagon corrige este error fundamental.
La Realidad Documentada:
- AAWSAP (Advanced Aerospace Weapon System Applications Program): Fue el programa oficial, financiado con los 22 millones, gestionado por la DIA (Lacatski) y ejecutado por BAASS (Bigelow). Su alcance era masivo: OVNIs, Rancho Skinwalker, efectos biológicos, parapsicología.
- AATIP (Advanced Aerospace Threat Identification Program): Este nombre fue un apodo no clasificado inventado por Lacatski para una carta específica que el Senador Harry Reid envió al Subsecretario de Defensa William Lynn el 24 de junio de 2009. El objetivo era solicitar un estatus de Programa de Acceso Especial (SAP) para el AAWSAP, protegiendo su nombre real.
- La Confusión: El AATIP, como acrónimo, fue adoptado mucho más tarde para describir un esfuerzo pequeño, no oficial y sin financiación directa dentro del Pentágono (liderado por Elizondo) para investigar encuentros militares. El artículo del Times mezcló ambos, atribuyendo los fondos del AAWSAP al AATIP.
Veredicto del Analista: El verdadero programa científico y de inteligencia fue el AAWSAP. AATIP fue, en gran medida, un esfuerzo posterior de «guerrilla» para mantener viva la llama de la investigación dentro del DoD una vez que el contrato de BAASS terminó.
El Legado Intelectual
Los 38 Documentos de Referencia (DIRDs)
El producto tangible más duradero del AAWSAP fueron los 38 Documentos de Referencia de Inteligencia de Defensa (DIRDs). Lacatski supervisó su revisión técnica y publicación en el sistema clasificado JWICS (Joint Worldwide Intelligence Communications System).
Estos documentos no eran divagaciones sobre hombrecillos grises. Eran estudios de física teórica avanzada diseñados para proyectar el entorno tecnológico hasta 2050. Cubrían temas como:
- Propulsión avanzada de fusión nuclear.
- Capas de invisibilidad (Cloaking).
- Agujeros de gusano atravesables y puertas estelares (Stargates).
- Energía de punto cero.
- Comunicaciones por entrelazamiento cuántico.
Estos estudios sirvieron para validar teóricamente que las maniobras observadas en los OVNIs (como el incidente «Tic Tac» del USS Nimitz) no violaban las leyes de la física, sino que requerían una ingeniería que la humanidad aún no poseía.
Un Precedente Peligroso y Necesario
El contrato HHM402-08-C-0072 terminó el 21 de diciembre de 2010. Los intentos de Lacatski y Reid para transferir el programa al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en 2011 fracasaron debido a la política interna y el estigma.
Sin embargo, el capítulo 3 de Skinwalkers at the Pentagon nos deja una lección irrefutable: durante un breve periodo de 24 meses, el gobierno de Estados Unidos trató el fenómeno OVNI con la seriedad, los recursos y la profundidad científica que el tema merece. No se limitaron a mirar luces en el cielo; miraron los efectos en los testigos, la física de la propulsión y la extraña conexión con la conciencia humana en lugares como el Rancho Skinwalker.
El Dr. James Lacatski, desde su oficina en la DIA, no solo construyó un programa; construyó un argumento legal y científico para estudiar lo desconocido. Y aunque el AAWSAP desapareció en las sombras de la burocracia, sus hallazgos, bases de datos y la red de «El Colegio Invisible» que activó, sembraron las semillas para la actual apertura sobre los FANI que estamos viviendo hoy.
