El panorama de la ufología y la seguridad nacional ha experimentado un cambio sísmico con el estreno mundial, el pasado 21 de noviembre de 2025 en Amazon Prime Video, del documental The Age of Disclosure (La Era de la Divulgación). Esta no es una producción marginal, sino una operación mediática de alto calibre diseñada para impactar profundamente en la conciencia colectiva global.
Dirigida por Dan Farah, productor de Hollywood reconocido por Ready Player One, y producida por Farah Films y Born Ready Films, esta obra representa la culminación de una estrategia de legitimación institucional que comenzó públicamente en 2017. Su lanzamiento, coincidiendo con un estreno limitado en cines de Nueva York, Los Ángeles y Washington D.C., busca la elegibilidad para los Premios Oscar de 2026, subrayando su aspiración de ser considerado el registro histórico definitivo de nuestro tiempo.
Este informe analiza la obra no como entretenimiento, sino como un artefacto sociopolítico. Examinaremos su producción técnica, el perfil de los 34 testigos de alto nivel, las declaraciones clave que estructuran su tesis y las limitaciones epistemológicas ante la ausencia de evidencia física pública («smoking gun»).
Tabla de Contenidos
LA ESTÉTICA DE LA AUTORIDAD
Para comprender el impacto de The Age of Disclosure, es crucial analizar su presentación. El documental abandona la estética «fringe» para abrazar una factura técnica de prestigio, alejándose de las recreaciones de baja calidad y la música de suspenso exagerada.
Dirección y Narrativa Visual

La dirección de es fundamental. Proveniente del cine de gran presupuesto, Farah comprende que para que el público general acepte una premisa tan extraordinaria («no estamos solos»), el vehículo debe ser impecable. La cinematografía de Vincent Wrenn evita los clichés del género, utilizando una iluminación sobria y encuadres propios del periodismo político de élite, evocando seriedad institucional. La edición de Spencer Averick y Colin Frederick contribuye a un ritmo narrativo fluido y convincente.
Banda Sonora como Herramienta Emocional

La partitura original de Blair Mowat juega un papel psicológico clave. Lejos de los sintetizadores espeluznantes, la música busca evocar gravedad histórica y una tensión visceral pero contenida. La intención es situar al espectador en un thriller político real, subrayando que se narra una crisis de seguridad nacional y un dilema existencial, no una fantasía.
Distribución y Alcance
El recorrido del filme —desde su debut en el Festival SXSW en marzo de 2025, donde generó «suspiros audibles«, hasta su lanzamiento global en Amazon Prime— indica una estrategia de «ingeniería social«. Se busca saturar el mercado de ideas para normalizar la conversación. El precio de alquiler y compra en Amazon ha generado controversia, pero también ha impulsado el debate en redes sociales.
EL CUERPO DE EVIDENCIA TESTIMONIAL: LOS «34»
La fuerza de The Age of Disclosure reside en su elenco de 34 testigos de alto nivel, incluyendo senadores, exdirectores de inteligencia y científicos. Esta acumulación de credenciales es el argumento principal del filme: la improbabilidad estadística de que tantas personas con acceso a información clasificada estén alucinando o mintiendo simultáneamente.
La Figura Central: Luis «Lue» Elizondo

Elizondo actúa como narrador y guía moral. Exdirector del AATIP, mantiene su narrativa consistente: el gobierno posee material biológico y tecnológico no humano, y existe una «camarilla» supragubernamental que opera sin supervisión. Su frase, «Humanity is not the only intelligence in the universe», sirve como mantra filosófico del documental. Elizondo afirma que EE.UU. ha recuperado tecnología desconocida y restos biológicos de origen no humano, e incluso menciona un implante alienígena extraído de un veterano.
La Revelación de Jay Stratton (El factor «Axelrod»)

La participación abierta de Jay Stratton, exdirector de la UAP Task Force, es significativa. Los seguidores de nuestras publicaciones recordarán que en la tercera parte de nuestro especial sobre el programa secreto AAWSAP describiamos a un oficial que se ocultaba pajo el seudónimo de Axelrod y que pudo tener unas experiencias muy potentes en el rancho Skinwalker. Bien, gracias a este documental sabemos que la persona que se ocultaba bajo el pseudónimo de Axelrod es en realidad Jay Stratton. Su salida al público valida años de rumores. Stratton compara la carrera por la tecnología NHI con una «bomba atómica en esteroides» y detalla amenazas de muerte contra denunciantes.
El Respaldo Político Bipartidista
Uno de los pilares fundamentales de The Age of Disclosure es su capacidad para romper la tradicional barrera partidista de Washington. El documental no presenta el tema UAP como una curiosidad marginal, sino como una crisis de supervisión constitucional y seguridad nacional que preocupa por igual a Demócratas y Republicanos. La participación de estas figuras no es testimonial; es una declaración política de intenciones.

- Marco Rubio (Secretario de Estado): En el contexto temporal del documental (2025), Rubio ostenta el cargo de Secretario de Estado, lo que dota a sus palabras de una gravedad diplomática y ejecutiva sin precedentes. Su intervención es quizás la más alarmante desde una perspectiva de defensa estratégica. Rubio confirma explícitamente la existencia de avistamientos de naves desconocidas sobre instalaciones nucleares estadounidenses restringidas, validando décadas de rumores sobre la fascinación de estas inteligencias por el arsenal atómico humano. Su frase más devastadora apunta a la estructura del secreto mismo: «Incluso los presidentes, al parecer, han operado bajo un criterio de necesidad de saber (‘need-to-know basis’) que comienza a salirse de control». Esto sugiere que el Comandante en Jefe ha sido sistemáticamente excluido del bucle de información sobre programas de recuperación de tecnología exótica

- Senadora Kirsten Gillibrand (D-N.Y.): Como artífice clave de la legislación reciente sobre UAP (incluida la creación de la oficina AARO), Gillibrand utiliza el documental para trazar una línea roja sobre la legalidad de estos programas. Su testimonio se centra en la falta de supervisión fiscal y moral: «No es aceptable tener partes secretas del gobierno operando sin supervisión». Gillibrand desmonta el argumento de la «seguridad nacional» como excusa para la opacidad total, argumentando que la ignorancia del Congreso es, en sí misma, una vulnerabilidad estratégica.

- Representante Tim Burchett (R-Tenn.): Burchett aporta la voz más combativa y anti-establishment del filme. Sus declaraciones en el documental reflejan su frustración en las audiencias del Congreso, denunciando que el Pentágono y la Comunidad de Inteligencia han convertido las oficinas de investigación (como AARO) en «cementerios de testimonios» diseñados para enterrar la verdad en lugar de revelarla. Burchett advierte que si el gobierno continúa castigando a los testigos y ocultando la verdad, «se arriesga a erosionar los cimientos mismos de la responsabilidad democrática». Su demanda es clara: juramentos bajo pena de perjurio y fin de la impunidad para los guardianes del secreto.
- Otros Legisladores: El documental también incluye a figuras como el senador Mike Rounds (miembro del Comité Selecto de Inteligencia) y el congresista André Carson, reforzando la idea de que el impulso por la divulgación es un esfuerzo coordinado desde los comités de inteligencia de ambas cámaras. La presencia de estas figuras valida la narrativa de que el «encubrimiento» no es una teoría de la conspiración, sino un problema administrativo y constitucional reconocido por el poder legislativo.
Otros Testimonios Clave: La Vanguardia Científica y de Inteligencia
Más allá de los políticos, The Age of Disclosure despliega un «dream team» de científicos, ex oficiales de inteligencia y militares que proveen el sustento técnico y empírico a las afirmaciones del filme. Estos testimonios constituyen la columna vertebral argumental de la obra.

- Christopher Mellon (Exsubsecretario Adjunto de Defensa): Mellon, una figura cerebral y analítica, ofrece la perspectiva geopolítica más sobria. Califica la confirmación de la inteligencia no humana como «el descubrimiento más grande en la historia de la humanidad». Su argumento central es el riesgo de «sorpresa estratégica»: advierte que naciones adversarias (implícitamente China y Rusia) están estudiando estos fenómenos agresivamente. Si EE.UU. continúa paralizado por el estigma y el secreto excesivo, podría perder la carrera por dominar tecnologías que redefinirán la hegemonía global. Mellon critica ferozmente la sobreclasificación de videos y datos, argumentando que la transparencia fortalecería, no debilitaría, la defensa nacional.

- Dr. Hal Puthoff (Físico y ex-CIA): Puthoff es presentado como uno de los «barbas grises» (los sabios veteranos) del estudio científico de los UAP. Su testimonio entra en el terreno de la «física de lo imposible». Confirma que el gobierno de EE.UU. ha recuperado al menos 10 naves de origen no humano y tiene conocimiento de múltiples especies distintas. Puthoff profundiza en la teoría de la Energía de Punto Cero (Zero-Point Energy), sugiriendo que estas naves operan extrayendo energía del vacío cuántico, una tecnología que, de ser liberada, revolucionaría la producción de energía mundial y haría obsoletos los combustibles fósiles. Su participación valida la idea de que la ciencia detrás de los UAP es real y estudiable, no mágica.

- Dr. Eric Davis (Astrofísico): Davis proporciona algunos de los detalles más específicos y exóticos del documental. Relata incidentes concretos, incluyendo detalles sobre encuentros con seres biológicos en la Base Aérea Holloman durante la administración de George H.W. Bush, describiendo la interacción directa entre humanos y entidades no humanas. Además, desglosa la existencia de hasta cuatro tipologías distintas de inteligencias no humanas investigadas por programas secretos, aportando una taxonomía biológica al fenómeno que rara vez se discute en público.

- Coronel (Ret.) Karl Nell: Nell, un oficial con una hoja de servicios impecable en modernización del Ejército y biodefensa, ofrece una de las declaraciones más contundentes y citadas del filme: «Cero dudas». Afirma categóricamente que «la inteligencia no humana es real, ha visitado la Tierra e interactúa con humanos». Su testimonio es crucial porque elimina la ambigüedad; no habla de «fenómenos anómalos inexplicables», sino de una presencia inteligente interactiva y confirmada.

- Almirante (Ret.) Tim Gallaudet: Como ex Oceanógrafo Jefe de la Marina, Gallaudet amplía el escenario del fenómeno hacia los océanos (USO – Unidentified Submersible Objects). Advierte que el secretismo y la compartimentación de la información han creado una vulnerabilidad sistémica comparable a la que permitió los ataques del 11 de septiembre, sugiriendo que la falta de comunicación entre agencias sobre incursiones UAP podría llevar a un fallo de inteligencia catastrófico. Confirma que el fenómeno no es solo aéreo, sino «transmedio», operando con igual impunidad bajo el agua.

- Teniente General (Ret.) James Clapper: La inclusión de un ex Director de Inteligencia Nacional (DNI) es un golpe de autoridad. Clapper, quien supervisó toda la comunidad de inteligencia de EE.UU., aporta una validación desde la cúspide de la pirámide de inteligencia, sugiriendo que el fenómeno es real y que la maquinaria de inteligencia ha estado lidiando con él en las sombras durante mucho tiempo.
- Jay Stratton (Exdirector UAP Task Force): Su testimonio es visceral y directo. Stratton reitera haber visto «con mis propios ojos naves no humanas y seres no humanos». Además, eleva la apuesta al comparar la carrera por la ingeniería inversa de estas tecnologías con «el Proyecto Manhattan… es el arma atómica con esteroides». Esta analogía subraya que lo que está en juego no es solo conocimiento científico, sino el poder militar absoluto para el próximo siglo.
DISECCIÓN CRÍTICA DE LAS DECLARACIONES CLAVE
Expandimos el análisis de las frases más potentes del documental, integrando el contexto de producción y los perfiles de los testigos.
La Confesión Directa
Jay Stratton: «I have seen with my own eyes non-human craft and non-human beings.» («He visto con mis propios ojos naves no humanas y seres no humanos»).
Esta declaración es nuclear. Al venir de Stratton, deja de ser una anécdota. La distinción entre «craft» (tecnología) y «beings» (biología) es crucial. Implica recuperación de cuerpos (EBEs), alineándose con declaraciones de David Grusch pero añadiendo el peso de la experiencia visual directa.
La Nueva Guerra Fría Tecnológica
Jay Stratton: «The first country that cracks the code on this technology will be the leader for years to come … This is similar to The Manhattan Project; this is the atomic weapon on steroids.» («El primer país que descifre el código… es similar al Proyecto Manhattan; es el arma atómica con esteroides»).
Aquí reside la tesis geopolítica. El documental replantea el fenómeno OVNI como el activo estratégico definitivo del siglo XXI. La metáfora Manhattan sugiere que la ingeniería inversa de tecnología UAP es sobre hegemonía global. El factor China/Rusia justifica el gasto en defensa y el secreto.
La Física de lo Imposible
Cita sobre las «burbujas»: «They believe space and time function differently inside those bubbles … which allow the beings inside to survive moving at extreme speeds … while defying gravity…».
El documental intenta dar una base teórica a las observaciones, describiendo una tecnología que manipula el tejido del espacio-tiempo local. Esto explica la aceleración instantánea sin efectos inerciales aparentes, coincidiendo con estudios teóricos sobre propulsión de campo.
El Secreto Estructural
Marco Rubio: «Even presidents, it seems, have been operating on a need-to-know basis.» («Incluso los presidentes, al parecer, han operado bajo un criterio de necesidad de saber»).
Rubio admite implícitamente una ruptura en la cadena de mando constitucional. Valida la teoría de que los Programas de Acceso Especial (SAP) relacionados con UAP han sido privatizados o enterrados profundamente, escapando a la supervisión presidencial. El documental utiliza esto para argumentar que la divulgación es un imperativo democrático.
La Estrategia de Coordinación
Hal Puthoff: «The brilliance of what Dan Farah did was to quietly go behind the scenes … if you all come out at the same time … then you don’t have that stigma…» («La brillantez de lo que hizo Dan Farah…»).
Puthoff revela la meta-estrategia del documental. La acción coordinada de agrupar a 34 testigos diluye el riesgo individual y crea un «bloque de poder», sugiriendo una facción dentro del establishment de inteligencia decidida a romper el embargo de la verdad.
Otras Frases Relevantes
- «Humanity is not the only intelligence in the universe» (Lue Elizondo): Plantea un cambio de paradigma existencial.
- «We learned that the U.S. government was involved in a long-running secret war with other nations…» (Anónimo/Expertos): Refuerza la narrativa de conflicto geopolítico y secreto sistemático.
- «A Pentagon official told them UAPs are ‘the devil’s work’» (Cita en medios): Ilustra la estigmatización moral y resistencia institucional.
- «I think it’s only a matter of time … before … a sitting president … tells the world, ‘We’re not alone in the universe'» (Dan Farah): Muestra la visión transformadora del director y su optimismo estratégico.
EL PROBLEMA DE LA EVIDENCIA DURA

A pesar de la impecable factura técnica y la contundencia narrativa que The Age of Disclosure despliega, como analista debo señalar la falla tectónica sobre la que se construye el edificio argumental del filme. Si bien la obra triunfa como pieza de retórica política, colapsa bajo el escrutinio del método científico riguroso. La crítica especializada y la comunidad científica han identificado este punto como el «talón de Aquiles» del proyecto: la sustitución sistemática de la prueba material por el prestigio del testigo.
El Déficit Probatorio: Testimonio vs. Empirismo
El documental opera bajo una premisa legal, no científica. En un tribunal, el testimonio jurado de 34 funcionarios de alto nivel constituiría una prueba abrumadora («más allá de toda duda razonable»). Sin embargo, en la ciencia empírica, el testimonio —incluso el de un Almirante o un Senador— es anecdótico si no va acompañado de datos mensurables.
- La Ausencia de la «Pistola Humeante»: El filme promete revelar secretos de 80 años, pero falla en mostrar la evidencia física definitiva. Lue Elizondo describe gráficamente un «implante alienígena» extraído de un veterano (un objeto metálico encapsulado biológicamente), pero el documental no muestra el objeto siendo sometido a espectrometría de masas en un laboratorio independiente ante las cámaras. No hay cadenas de custodia documental, solo la narrativa de su existencia.
- La Crítica Científica: Joshua Semeter, físico de la atmósfera y miembro del panel de UAP de la NASA, ha sido una de las voces más críticas tras el estreno. Su postura resume el problema: «Sin evidencia tangible, cruda y analizable por pares, estamos ante una colección de historias de fantasmas de alto nivel». Para la comunidad científica, el documental no avanza ni un milímetro en la validación de la hipótesis extraterrestre porque privilegia la narrativa sobre los datos duros (hard data).
La Recepción Crítica: Polarización entre Cine y Periodismo
La recepción mediática de The Age of Disclosure ilustra una profunda división entre la valoración de su calidad cinematográfica y su rigor periodístico. Los datos agregados reflejan esta tensión: un 75% de aprobación de la audiencia en Rotten Tomatoes contrasta con un mediocre 45/100 en Metacritic por parte de la crítica profesional.
- La Postura Escéptica: Medios de la industria como The Hollywood Reporter, a través del crítico Daniel Fienberg, han tachado la obra de «sensacionalista y explotadora». Fienberg argumenta que, a pesar de los altos valores de producción, el filme es «mucho ruido y pocas nueces» (all flash, no substance), diseñado para monetizar la credulidad sin probar nada nuevo. Por su parte, Nate Richard de Collider fue aún más duro, comparando la estructura argumental con un «PowerPoint universitario»: mucha información reciclada presentada con gráficos caros pero sin profundidad investigativa real.
- El Reconocimiento Narrativo: En el otro extremo, Christian Zilko de IndieWire admite que, a pesar de la falta de pruebas físicas, el documental «convence más que cualquier intento previo». Zilko destaca que la mera acumulación de corroboraciones por parte de generales y congresistas crea una «duda razonable» imposible de ignorar para el escéptico intelectualmente honesto.
La Paradoja del DOPSR y los NDAs
El documental utiliza las restricciones de seguridad gubernamentales (DOPSR – Defense Office of Prepublication and Security Review) como un arma de doble filo. Narrativamente, los pitidos de censura y las negativas a contestar por «Acuerdos de No Divulgación» (NDAs) se presentan como prueba del encubrimiento.
Sin embargo, analíticamente, esto genera un círculo vicioso irrefutable. Cuando Eric Davis o Hal Puthoff hacen afirmaciones extraordinarias sobre biología alienígena o naves estrelladas pero se niegan a dar detalles específicos amparándose en su clasificación de seguridad, el documental pide al espectador un acto de fe. La seguridad nacional se convierte en la excusa perfecta para la ausencia de evidencia, blindando a los testigos contra el escrutinio detallado.
La Fatiga de la Comunidad Ufológica Veterana
Un fenómeno interesante observado en redes sociales (X/Twitter, Reddit) y foros especializados tras el estreno es la reacción tibia de los investigadores veteranos. Cuentas influyentes como @UAPWatchers han calificado el filme como un «recapitulativo sin novedades» (recap).
- Introducción vs. Revelación: Para el público general (los «normies»), el documental es impactante y revelador. Para los expertos que siguen el tema desde 2017, The Age of Disclosure recicla narrativas ya conocidas (Roswell, AATIP, el incidente Tic-Tac) sin aportar la nueva filtración masiva que se esperaba.
- Material Visual Reciclado: Una crítica técnica recurrente ha sido el uso de material de archivo genérico o clips de video (como los videos FLIR del Pentágono de 2017) que ya han sido analizados hasta la saciedad, e incluso el uso inadvertido de algún clip previamente desmentido o de procedencia dudosa, lo que resta rigor a la presentación visual.
¿DIVULGACIÓN O PREPARACIÓN?
The Age of Disclosure es el documental sobre OVNIs más importante hasta la fecha por quién lo dice y cómo se presenta.
La Ingeniería de la Normalización: Moviendo la Ventana de Overton
El logro más tangible del documental es su éxito en desplazar la «Ventana de Overton» —el rango de ideas tolerables en el discurso público— desde lo ridículo hacia lo urgente.
- Desestigmatización Institucional: Al alinear a senadores como Marco Rubio y Kirsten Gillibrand con figuras de inteligencia como Jay Stratton y Lue Elizondo, el filme elimina el «factor risa». Ya no se trata de hombrecillos verdes, sino de una vulnerabilidad en el espacio aéreo soberano y una falta de supervisión fiscal. El documental transforma la narrativa ufológica en una narrativa de gobernanza fallida.
- La Estrategia del «Oscar»: La decisión de estrenar en cines de Nueva York y Los Ángeles para calificar a los Premios de la Academia no es vanidad, es táctica. Si The Age of Disclosure lograra una nominación, el tema UAP entraría en la corriente principal de la cultura pop de élite, obligando a medios generalistas (que suelen ignorar el tema) a tratarlo con seriedad.
- La Profecía de Farah: La declaración del director Dan Farah —«Es solo cuestión de tiempo antes de que un presidente diga al mundo que no estamos solos»— revela el objetivo final: crear un clima de opinión donde el silencio presidencial sea políticamente más costoso que la revelación.
El Factor Económico y el «Choque Ontológico»: El Informe Mnuchin
Uno de los datos nuevos más reveladores que aporta el documental, y que es crucial para esta conclusión, es la anécdota sobre Steven Mnuchin, Secretario del Tesoro bajo la administración Trump.
El documental sugiere que hubo un impulso real hacia la desclasificación durante ese mandato, pero fue frenado en seco por un informe económico. Mnuchin habría advertido que una revelación descontrolada sobre la presencia de Inteligencia No Humana (NHI) y, más específicamente, sobre tecnologías de energía de punto cero (ZPE) y antigravedad, causaría un colapso inmediato de los mercados globales.
- El Dilema de la Energía: Si, como afirma Hal Puthoff en el filme, EE.UU. posee tecnología derivada del entrelazamiento cuántico capaz de generar energía ilimitada, la estructura actual del petrodólar y el sector energético mundial valdrían cero de la noche a la mañana.
- Gestión del Pánico: Esto redefine la «Divulgación» no como un problema de seguridad nacional militar, sino como un riesgo de estabilidad macroeconómica. El documental, por tanto, actúa como una herramienta de «aclimatación»: prepara al público para la idea de esta tecnología para que, cuando se revele oficialmente, el choque no destruya la economía.
La Geopolítica de la Exopolítica
El documental introduce una variable aterradora para los analistas de defensa: la recuperación rusa. La mención específica de que la Federación Rusa recuperó un objeto tipo «Tic-Tac» de 80 pies de diámetro, junto con cuerpos humanoides, cambia el cálculo estratégico.
- La Carrera Armamentística Secreta: Al igual que el lanzamiento del Sputnik en 1957 forzó a EE.UU. a crear la NASA y entrar en la carrera espacial, The Age of Disclosure utiliza la amenaza rusa (y china) para presionar al Congreso. El mensaje es claro: si no lo revelamos y lo estudiamos abiertamente nosotros, ellos nos ganarán en la ingeniería inversa.
- El Fracaso de Inteligencia: La comparación que hace el documental con el 11-S es deliberada. Se argumenta que el estigma y el compartimentación excesiva (silos de información) están impidiendo que los mejores científicos de EE.UU. analicen estos materiales, creando una vulnerabilidad catastrófica ante adversarios que podrían estar menos inhibidos moral o burocráticamente para explotar esta tecnología.
Los Guardianes del Secreto
La conclusión del documental apunta directamente a los arquitectos del encubrimiento. Ya no se habla solo de la CIA o la Fuerza Aérea.
- El Departamento de Energía (DOE): Se identifica al DOE como el custodio principal de los materiales físicos, operando bajo un sistema de clasificación de energía atómica que escapa incluso a la supervisión presidencial estándar.
- El Factor Vaticano: La inclusión de teorías sobre el Archivo Vaticano ocultando conocimiento sobre NHI añade una dimensión histórica y teológica. Sugiere que la Iglesia ha gestionado este conocimiento durante siglos para proteger el dogma, y que la divulgación forzaría una reescritura no solo de los libros de física, sino de las escrituras sagradas.
Veredicto Final: La Evidencia Ausente vs. La Presión Política
Las conclusiones que podemos deducir tras el movimiento de la publicación global de este documental son las siguientes:
- Desde la perspectiva científica (Empírica): El documental falla en proporcionar la «prueba definitiva». A pesar de los testimonios de Eric Davis sobre reuniones con seres en la base Holloman o las afirmaciones de Lue Elizondo sobre implantes biológicos, no se presenta evidencia física contrastable. No hay un trozo de metal que podamos llevar a un laboratorio independiente; no hay una secuencia de ADN publicada. En el tribunal de la ciencia, el testimonio, por muy cualificado que sea, no es prueba. En este sentido, el documental pide un «acto de fe» basado en la autoridad.
- Desde la perspectiva política (Pragmática): El documental es un triunfo absoluto. Es una herramienta de lobbying de alto nivel. Al consolidar 34 voces inatacables en una sola narrativa coherente, Dan Farah ha creado un arma política. Ha hecho imposible que el Congreso ignore el tema sin parecer negligente.
Resumiendo, The Age of Disclosure no es la revelación en sí misma. Es el ariete diseñado para derribar las puertas donde se guarda la revelación. Su éxito no se medirá por las críticas de cine o la taquilla, sino por si logra catalizar la legislación necesaria (como la Ley de Divulgación UAP) para que, finalmente, la evidencia física salga de las sombras. Estamos ante el inicio de una guerra civil burocrática por el control de la realidad, y este documental es la primera salva de artillería pesada del bando pro-divulgación.

