Portada electricidad y uap

La ufología moderna se encuentra en una encrucijada fascinante. Durante décadas, el estudio de los Fenómenos Anómalos No Identificados (FANI o UAP, por sus siglas en inglés) se ha debatido entre la recopilación anecdótica de testimonios y la búsqueda desesperada de «datos duros» que satisfagan los estándares de la física académica. Sin embargo, existe un hilo conductor que ha atravesado la historia del fenómeno desde sus inicios modernos en la década de 1940: la profunda relación entre estas anomalías y el electromagnetismo.

Históricamente, esta relación se ha documentado principalmente a través de sus efectos colaterales disruptivos. Desde los famosos Foo Fighters de la Segunda Guerra Mundial hasta los incidentes de apagones masivos, la presencia de UAP se ha correlacionado con fallos en motores de combustión interna, interferencias en radios y brújulas, y sensaciones físicas de electricidad estática en los testigos. El Dr. J. Allen Hynek, astrónomo y consultor del Proyecto Libro Azul, fue uno de los primeros en sistematizar estos eventos bajo la categoría de «Encuentros Cercanos del Segundo Tipo«, donde la característica definitoria es la interacción física del objeto con el entorno.

Sin embargo, un nuevo estudio publicado en diciembre de 2025 propone dar un salto cualitativo en nuestra comprensión. Ya no se trata solo de observar las interferencias accidentales, sino de comprender la electricidad como el mecanismo fundamental de operación de estas naves. El artículo científico titulado «Best Evidence that UAP Source and Utilize High-Voltage Electric Energy for Hovering, Hyper-Fast Acceleration and Motion« (La mejor evidencia de que los UAP generan y utilizan energía eléctrica de alto voltaje para el vuelo estacionario, la aceleración hiperrápida y el movimiento), publicado en el Journal of Scientific Exploration (Vol. 39, No 4), ofrece un marco teórico robusto que integra la física de plasmas, la meteorología y la ingeniería aeroespacial.

Los autores de este trabajo, Thomas E. Beck y Janet E. Colli, presentan una colaboración interdisciplinaria inusual pero necesaria. Beck, con un trasfondo en química física y dinámica cuántica, aporta el rigor de las ciencias duras, mientras que Colli, conocida por su trabajo en la psicología de los testigos, permite integrar los datos sensoriales humanos (como la percepción de campos electrostáticos) como instrumentos de medición válidos en ausencia de sensores electrónicos. Su tesis central es audaz: los UAP no «vuelan» en el sentido aerodinámico tradicional; se propulsan mediante campos electrostáticos de alto voltaje autogenerados, interactuando con el circuito eléctrico global de la Tierra y creando plasmas locales que explican tanto su luminosidad como sus capacidades de maniobra «imposibles».


Tabla de Contenidos

El Precedente Histórico: La Huella Electromagnética en la Ufología Clásica

Antes de diseccionar la física propuesta por Beck y Colli, es imperativo establecer el contexto histórico. La idea de que los OVNI son fenómenos fundamentalmente eléctricos o electromagnéticos no es nueva, pero durante mucho tiempo careció de un modelo teórico que explicara por qué ocurrían estos efectos.

La Clasificación de Hynek y el «Efecto EM»

The Ufo Experience
The UFO Experience, un libro básico para la investigación OVNI/UAP

El Dr. J. Allen Hynek, en su obra seminal The UFO Experience, estableció las categorías que hoy son estándar en la investigación. De particular interés para nuestra discusión son los Encuentros Cercanos del Segundo Tipo (CE-II). Hynek definió estos encuentros como aquellos en los que «el objeto deja un registro visible de su visita o encuentro», lo que incluye efectos físicos medibles en la materia animada e inanimada.

Entre estos efectos físicos, Hynek destacó uno de los más intrigantes y difíciles de explicar para la ciencia convencional de su época: la interferencia en circuitos eléctricos. Esto incluye:

  • Detención temporal de motores de automóviles (presumiblemente por afectación del sistema de ignición).
  • Apagado o atenuación de faros y luces.
  • Estática inusual en radios.
  • Sobrecalentamiento y deterioro rápido de baterías.

Hynek observó una característica crucial: la naturaleza transitoria del efecto. Una vez que el objeto se alejaba, los sistemas eléctricos solían volver a la normalidad sin necesidad de reparación mecánica, lo que sugiere una influencia de campo (como un campo magnético o electrostático intenso) en lugar de un daño directo por impacto o calor.

El Caso Levelland: Un Laboratorio de Campo

The Levelland UFO Case
Libro sobre el Caso Levelland, escrito por el investigador George Dudding

Uno de los ejemplos más contundentes citados tanto en la literatura clásica como en el análisis moderno es el caso de Levelland, Texas, ocurrido en noviembre de 1957. Este incidente representa el arquetipo de la interacción electromagnética UAP.

En un periodo de pocas horas, múltiples testigos independientes —incluyendo oficiales de policía y conductores de camiones— reportaron un objeto brillante con forma de huevo o torpedo. Lo significativo no fue solo la forma, sino la consistencia del efecto físico: a medida que el objeto se aproximaba a los vehículos, los motores morían y las luces se apagaban. Pedro Saucedo, uno de los testigos, describió cómo su camión se detuvo y las luces se extinguieron cuando el objeto pasó cerca, solo para funcionar perfectamente una vez que el objeto se alejó.

Lo que hace que el caso Levelland sea fundamental para la tesis de Beck y Colli es la correlación directa entre la proximidad/intensidad del objeto y la magnitud del fallo eléctrico. Hynek señaló que estos eventos globales de interferencia en vehículos presentan un patrón definido, sugiriendo una causa física real y no psicológica. Beck y Colli retoman estos datos históricos no como anécdotas, sino como evidencia de campos electrostáticos de alta intensidad que son subproductos necesarios del sistema de propulsión de la nave.

La Parálisis y los Efectos Fisiológicos

Otro aspecto de los Encuentros Cercanos documentado por Hynek, y que cobra nuevo sentido bajo la óptica de la electrocinética, es la parálisis fisiológica temporal. Testigos en casos de Francia (1954) y otros lugares reportaron sentirse «inmovilizados» o sufrir choques eléctricos al estar cerca de los objetos. Hynek documentó casos donde los testigos sentían calor o «pinchazos» en la piel.

Beck y Colli interpretan estos efectos no como armas exóticas, sino como la consecuencia biológica de estar inmerso en un campo electrostático de alto voltaje. La percepción humana de la electricidad estática (pelos de punta, hormigueo) es un bio-indicador fiable que ha sido ignorado injustamente. Estudios recientes citados por los autores demuestran que el umbral de detección humana para campos eléctricos es de aproximadamente 23.4 kV/m, y que esta percepción está mediada por el movimiento del vello corporal. Así, los relatos históricos de «miedo paralizante» o sensaciones extrañas en la piel se reinterpretan como datos físicos de la presencia de campos de alta energía.


El Nuevo Paradigma: Propulsión Electrostática de Alto Voltaje

La propuesta central del artículo de Beck y Colli (2025) no es meramente una hipótesis sobre cómo vuelan los UAP, sino una redefinición completa de la ingeniería aeroespacial tal como la conocemos. Los autores sostienen que la aerodinámica —el estudio del movimiento de objetos sólidos a través de gases— es irrelevante para estos vehículos. En su lugar, operan bajo principios de electrodinámica atmosférica y física de plasmas, manipulando las propiedades eléctricas del medio ambiente para lograr sustentación, propulsión y ocultamiento.

A continuación, se desglosan los mecanismos físicos específicos y las analogías naturales que fundamentan este nuevo paradigma.

El Mecanismo Fundamental: El «Helicóptero Electrostático»

La idea base es la propulsión sin propelente. A diferencia de un cohete que expulsa masa para ganar impulso (Tercera Ley de Newton en su forma clásica), los UAP utilizarían campos eléctricos de ultra-alto voltaje para empujar contra la propia atmósfera.

  • Ionización Masiva: El sistema de energía de la nave genera un campo electrostático pulsado que puede alcanzar los 500 millones de voltios. Este campo es tan intenso que arranca los electrones de las moléculas de aire circundantes (nitrógeno y oxígeno), convirtiendo el aire neutro en un plasma conductor cargado.
  • Repulsión Acción-Reacción: Una vez que el aire alrededor de la nave está ionizado (cargado eléctricamente), la nave puede ejercer una fuerza repulsiva contra él. Beck y Colli utilizan la analogía de un «helicóptero electrostático»: en lugar de aspas físicas empujando aire hacia abajo, la nave proyecta columnas vorticiales de iones y energía eléctrica hacia el suelo y la atmósfera circundante. Esto crea una fuerza de reacción que levanta y estabiliza la nave sin partes móviles externas.

La Biomimética Atmosférica: UAP como «Tornados Controlados»

Uno de los aportes más innovadores del estudio es la sugerencia de que la tecnología UAP imita estructuras naturales de alta energía, específicamente los vórtices de tornados y superceldas.

  • Estructura de Vórtice Múltiple: Los autores proponen que el motor de un UAP no es un punto único de empuje, sino que funciona generando al menos tres vórtices eléctricos que giran alrededor de un eje central virtual. Esto imita la estructura de los tornados naturales, que a menudo están compuestos por múltiples vórtices más pequeños girando dentro del embudo principal (un proceso conocido como «cascada de energía inversa»).
  • El «Cable de Extensión» Virtual: Un tornado actúa naturalmente como un conducto que conecta la alta carga eléctrica de la ionosfera con la tierra. Beck y Colli teorizan que los UAP replican esta dinámica a menor escala. Al generar estos vórtices de plasma, la nave establece una conexión directa con el circuito eléctrico global Tierra-Ionosfera, permitiéndole acceder a un flujo continuo de energía solar-plasma. Metafóricamente, la nave se conecta a un «cable de extensión virtual» de 12.000 millas de largo, extrayendo energía directamente del entorno en lugar de consumirla de un tanque interno.
  • Captura de «Streamers»: El estudio sugiere que los UAP podrían estar capturando y estabilizando los «streamers» (canales precursores de los rayos) antes de que se conviertan en descargas destructivas, utilizando esa energía bruta para su funcionamiento.

Dinámica de Vuelo: Del Bamboleo a la Hiper-Aceleración

El modelo electrostático ofrece una explicación coherente para dos de los comportamientos más desconcertantes de los UAP: su inestabilidad a baja velocidad y su aceleración instantánea.

  • El «Silver Dollar Wobble» (Bamboleo de la Moneda): Testigos históricos han descrito frecuentemente discos que oscilan erráticamente («como una hoja cayendo» o una moneda girando) cuando están estacionarios. Beck y Colli explican esto como una función del sistema operando a baja potencia. Para mantener la estabilidad y la conexión con el flujo eléctrico ambiental, el motor debe rotar. A bajas energías, esta rotación es lenta y mecánicamente inestable, causando la oscilación visible de toda la nave.
  • El «Power-Up» y la Salida: Cuando la nave se prepara para moverse, los generadores aumentan la frecuencia de rotación del campo eléctrico a niveles de megahercios (MHz). Esto estabiliza giroscópicamente la nave (el bamboleo cesa) y aumenta la intensidad de la ionización. La «burbuja» de plasma se satura, y la repulsión electrostática alcanza niveles críticos, permitiendo que la nave salga disparada («bullet-off») con aceleraciones de cientos de Gs, protegida por su propio campo de fuerza.

La Conexión con la Física de Curvatura (Warp Drive)

Finalmente, el artículo tender un puente hacia la física teórica avanzada. Beck y Colli postulan que el campo de plasma de alto voltaje generado por la nave no es solo un subproducto visual, sino que forma una estructura física específica: un solitón con doble capa de plasma.

Vuelo Silencioso: Esta misma burbuja aísla a la nave de la fricción atmosférica. El aire no choca contra el casco; fluye alrededor de la envoltura de plasma o es apartado electromagnéticamente. Esto explica la ausencia de estampidos sónicos (sonic booms) incluso a velocidades hipersónicas, una anomalía constante en los informes de radar-visual.

Escudo de Inercia: Esta envoltura de plasma actuaría como una burbuja de curvatura (warp bubble). Según las métricas teóricas de Alcubierre y Lentz, una nave dentro de tal burbuja estaría en caída libre inercial. Esto significa que, aunque la nave acelere violentamente respecto a un observador externo, la tripulación y la estructura interna no sentirían ninguna fuerza G, ya que el espacio-tiempo local se mueve con ellos.

Firmas Visuales y Físicas

Si la hipótesis de Beck y Colli (2025) es correcta, los UAP no son «objetos fantasma» que violan las leyes de la física, sino dispositivos de alta ingeniería que interactúan violentamente con la materia ordinaria. La atmósfera terrestre, compuesta principalmente de nitrógeno, oxígeno y vapor de agua, actúa como una «placa reveladora» para estas naves. No las vemos simplemente porque reflejen la luz del sol, sino porque excitan el medio en el que se mueven.

Electro-Coalescencia: La Fabricación de Nubes y Niebla

Uno de los aspectos más desconcertantes de la casuística OVNI es la asociación de los objetos con nubes anómalas. Testigos han reportado naves que «crean su propia nube» para esconderse, o discos que aparecen rodeados de una bruma densa en días despejados. Beck y Colli ofrecen una explicación puramente física: la electro-coalescencia.

  • El Principio Físico: El agua es una molécula polar (tiene un extremo positivo y uno negativo). En presencia de un campo eléctrico intenso —como el generado por un UAP para su sustentación—, las moléculas de vapor de agua dispersas en el aire se alinean forzosamente con las líneas del campo. Esta alineación facilita que las micro-gotas se atraigan y se fusionen (coalescencia) mucho más rápido de lo normal.
  • La «Capa de Invisibilidad» Natural: Cuando un UAP está en modo de «vuelo estacionario» (hover) o baja energía, el campo eléctrico es lo suficientemente fuerte para condensar el vapor de agua alrededor del casco, pero no lo suficientemente caliente para evaporarlo. Esto crea una niebla artificial o «capa de nubes» que envuelve la nave.
    • Consecuencia Visual: El objeto se ve borroso, difuso o grisáceo. Los intentos de fotografiarlo resultan en imágenes desenfocadas, no por fallo de la cámara, sino porque el objeto está físicamente oculto tras una pared de micro-gotas de agua polarizada.
  • El Fenómeno de «Evaporación Relámpago»: Cuando la nave decide acelerar, aumenta el voltaje. Esto incrementa la temperatura del plasma y la radiación ultravioleta. La niebla que la rodeaba se evapora instantáneamente (sublimación explosiva). Si la nave atraviesa una capa de nubes natural, taladra un agujero perfecto mediante calor y repulsión iónica, tal como se observó en el incidente del Aeropuerto O’Hare en 2006.

Decodificando los Colores

Los colores de los OVNIs han sido históricamente descartados como «luces de navegación» o decoración. Sin embargo, bajo el paradigma de la física de plasmas, cada color es una lectura espectroscópica de la energía del objeto y de los gases que está ionizando. Beck y Colli detallan esta cromatografía de plasma:

  • Naranja y Rojizo (Baja Energía/Baja Altitud):
    • Este es el color más común reportado en objetos estáticos o lentos. Corresponde a la ionización del oxígeno a niveles de energía moderados o a la excitación del neón (presente en trazas en la atmósfera).
    • También es consistente con un plasma de «descarga luminiscente» (glow discharge) que es menos caliente y menos destructivo, típico de una fase de mantenimiento de altitud.
  • Azul, Cian y Blanco Brillante (Alta Energía/Aceleración):
    • Cuando el voltaje sube a niveles críticos (preparación para el salto hipersónico), el espectro se desplaza hacia el azul y el ultravioleta.
    • Esto indica la ionización masiva del nitrógeno atmosférico. Es el mismo principio que da color a los rayos durante una tormenta. Un UAP blanco/azulado está operando en un régimen de «arco», con temperaturas de plasma que pueden superar los miles de grados Kelvin en la envoltura externa.
  • El Halo Púrpura/Violeta:
    • A menudo reportado alrededor del borde de los discos negros o metálicos. Esto es una firma clásica de radiación UV intensa interactuando con el aire, apenas visible para el ojo humano en el extremo del espectro, indicando un campo de contención de altísima frecuencia.

La Ilusión del «Metal Líquido» y el Fuego Frío

Muchos testigos, desde el incidente de Kenneth Arnold (1947) hasta casos modernos, describen los objetos no como máquinas sólidas, sino como algo «vivo», «palpitante» o hecho de «fuego líquido».

  • Plasma Fluido: Beck y Colli explican que lo que el testigo ve no es el casco metálico de la nave, sino la vaina de plasma que la rodea. El plasma es un fluido; se mueve, tiene turbulencias y fluye.
  • Goteo de Luz: En ocasiones, el plasma se desprende del objeto debido a inestabilidades en el campo magnético de contención. Esto se ve visualmente como si la nave estuviera «goteando» metal fundido o lava. No es material de la nave derritiéndose; es aire ionizado (plasma frío o caliente) escurriéndose por la estructura debido a la gravedad y las fuerzas electromagnéticas antes de recombinarse y volverse invisible.

Firmas Acústicas y Térmicas

Finalmente, la evidencia atmosférica incluye cómo el aire transmite (o no transmite) el sonido y el calor alrededor del objeto.

  • Ausencia de Estampido Sónico (Sonic Boom): Un objeto sólido a Mach 10 debería crear una onda de choque devastadora. Los UAP no lo hacen.
    • Explicación: El campo electrostático ioniza y calienta el aire delante de la nave milisegundos antes del impacto. Esto reduce la densidad del aire y lo aparta electromagnéticamente. La nave vuela dentro de un «túnel de vacío parcial» o de aire rarificado. Aerodinámicamente, la nave no está «cortando» el aire, sino deslizándose a través de un canal que ella misma abre.
  • El Zumbido de Abejas (The Beehive Sound): Aunque generalmente silenciosos a la distancia, los testigos cercanos (dentro del radio de interacción del campo, aprox. 100-200 metros) a menudo reportan un zumbido, seseo o sonido de «colmena enojada».
    • Explicación: Este es el sonido característico de una descarga de corona masiva. Es el ruido de millones de micro-descargas eléctricas ionizando el aire, idéntico al sonido que se escucha bajo las líneas de alta tensión en un día húmedo, pero amplificado exponencialmente.

En conclusión, las firmas visuales de los UAP son coherentes con la física terrestre conocida, pero aplicada a niveles de energía que nuestra ingeniería apenas comienza a emular. La niebla, los colores cambiantes y el silencio sónico no son magia; son las huellas dactilares inevitables de la propulsión electrostática de alto voltaje.


Casuística Bajo la Lente Eléctrica

La genialidad del trabajo de Beck y Colli (2025) reside en su capacidad para tomar eventos clásicos de la ufología —muchos de ellos estancados en el debate de «créalo o no»— y someterlos a un análisis de ingeniería forense. Si aceptamos la premisa de que estas naves son condensadores de ultra-alto voltaje que operan mediante la manipulación de plasmas, los detalles más «extraños» de estos casos dejan de ser anomalías inexplicables y se convierten en confirmaciones técnicas.


El Incidente del Aeropuerto O’Hare (2006): Termodinámica y Campos Estáticos

El 7 de noviembre de 2006, un disco metálico sobrevoló la puerta C-17 de United Airlines. Este caso es fundamental porque combina testimonios de profesionales de la aviación con un efecto físico macroscópico en la atmósfera.

La Firma Electrostática en el Testigo: Uno de los datos más reveladores citados por Beck y Colli proviene de un testigo situado en un estacionamiento cercano, fuera del área inmediata de la puerta de embarque. Este individuo reportó que, justo antes de que el objeto realizara su ascenso vertical, sintió que el vello de sus brazos y nuca se erizaba por completo. En física, esto es una prueba directa de un campo electrostático que excede el umbral de percepción humana (aproximadamente 23.4 kV/m).

Esto indica que el UAP no solo estaba cargado, sino que su campo de influencia se extendía cientos de metros a la redonda, actuando como un electrodo masivo en el cielo antes de activar su propulsión principal.

El «Agujero» en las Nubes: Cuando el objeto disparó hacia arriba, dejó un agujero circular perfecto en la capa de nubes (cirroestratos). La explicación convencional de la FAA fue un «agujero de perforación por cristalización» (hole-punch cloud), pero Beck y Colli demuestran que la física no encaja. Un agujero de perforación natural tarda minutos o horas en formarse; este fue instantáneo.

Bajo la lente eléctrica, el agujero es el resultado de la sublimación explosiva. Al pasar de un estado de «espera» a uno de «aceleración máxima», el voltaje de la nave se dispara a niveles de cientos de millones de voltios. El plasma resultante emite una ráfaga intensa de radiación ultravioleta y térmica que evapora instantáneamente las microgotas de agua de la nube en su trayectoria, creando un vacío físico y visual perfecto.


Rendlesham Forest (1980): La Doble Capa de Plasma y el Aislamiento Sensorial

Encuentro en Redlesham Forest
Encuentro en Redlesham Forest, escrito por el prestigioso investigador Nick Pope

El caso de la base aérea de Bentwaters es famoso por el contacto físico del sargento Jim Penniston con una nave triangular. Los detalles «sensoriales» de Penniston son, para Beck y Colli, descripciones precisas de un entorno de alto voltaje.

La «Burbuja» de Silencio: Penniston describió que, al acercarse al objeto, entró en una especie de «burbuja» donde el sonido del bosque desapareció y el aire se sentía estático y pesado. Los autores identifican esto como una doble capa de plasma (DL). En la física de plasmas, una doble capa es una estructura en un plasma que consiste en dos capas paralelas con carga eléctrica opuesta. Esta estructura puede actuar como un aislante acústico y electromagnético, separando el potencial eléctrico de la nave del entorno ambiental.

Estar dentro de esta zona altera la percepción sensorial y protege al testigo (hasta cierto punto) de la descarga directa, aunque Penniston reportó que el objeto se sentía «caliente» al tacto, lo cual es consistente con la conductividad térmica de una superficie bajo bombardeo iónico.


El Incidente Nimitz (2004) y el Tic Tac: Propulsión de Vórtice de Agua

El encuentro del Comandante David Fravor con el objeto «Tic Tac» sobre el Pacífico introdujo la observación de una perturbación en la superficie del océano.

El Vórtice de Superficie: Fravor describió una zona de agua agitada y espumosa, como si algo estuviera «hirviendo» justo debajo de la superficie, mientras el objeto flotaba encima. Beck y Colli proponen que esto no era causado por el aire desplazado (como el rotor de un helicóptero), sino por un vórtice electrostático.

Un campo eléctrico de ultra-alto voltaje proyectado hacia abajo ioniza el aire y crea una fuerza de atracción/repulsión sobre el agua salada (que es un excelente conductor). Esto eleva el agua en un patrón de «montículo» y genera micro-descargas eléctricas que crean espuma y burbujas, dando la apariencia de ebullición sin necesidad de calor extremo. La ausencia de una columna de aire (downwash) que debería haber dispersado la niebla marina confirma que la fuerza involucrada era de campo, no de presión mecánica.


Travis Walton (1975): El Cuerpo Humano como Toma de Tierra

The Travis Walton Experience
The Travis Walton Experience, Libro escrito por el propio Travis Walton sobre su expriencia.

El caso de Travis Walton es a menudo interpretado como una abducción agresiva, pero Beck y Colli ofrecen una interpretación técnica mucho más sobria: fue un accidente industrial de alto voltaje.

La Descarga de Arco: Walton se acercó demasiado a la parte inferior de un disco que estaba emitiendo un zumbido y una luz azul-verdosa. Testigos afirmaron que un «rayo de energía» lo golpeó y lo lanzó hacia atrás. Según el paper, Walton cometió el error de entrar en la zona crítica de descarga de un condensador masivo.

Al estar en el suelo y acercarse a una nave con una diferencia de potencial inmensa respecto a la tierra, Walton actuó como un pararrayos. La «luz azul» no fue un rayo tractor, sino una descarga de arco voltaico. El color azul-verdoso es la firma espectral exacta de la ionización del nitrógeno y el oxígeno a alta presión. Walton sobrevivió probablemente porque la descarga fue de una duración extremadamente corta (nanosegundos), aunque lo suficiente para causar un choque neuro-eléctrico masivo y pérdida de conciencia.


El Caso Falcon Lake (1967): Quemaduras por Inducción y Red de Gas

Caso Falcon Lake
Testigo con heridas producidas por el Incidente de Falcon Lake

Stephen Michalak se acercó a un objeto que había aterrizado en Manitoba, Canadá. Al tocar el casco, sus guantes se derritieron. Momentos después, el objeto giró y una «rejilla de agujeros» expulsó un gas caliente que prendió fuego a su ropa y le dejó un patrón de quemaduras circulares en el pecho.

Análisis Eléctrico: Beck y Colli sugieren que la «rejilla» no era un escape de motor químico, sino un panel de ventilación iónica o un electrodo de descarga. Las quemaduras de Michalak, que formaban una cuadrícula perfecta, son consistentes con quemaduras por inducción electromagnética o microondas provenientes de un panel radiador de alta frecuencia. El gas caliente era aire ionizado (plasma) expulsado a presión cuando la nave inició su secuencia de despegue. Los síntomas posteriores de Michalak (náuseas, pérdida de peso, caída de linfocitos) son indicadores clásicos de exposición a radiación ionizante o campos electromagnéticos de extrema potencia, subproductos comunes del manejo de plasmas de alto voltaje.


La Conexión Hidro-Espacial: Los OSNI (USOs)

Uno de los mayores desafíos para la física de materiales y la aerodinámica convencional es el tránsito trans-medio. La transición de un objeto sólido desde la atmósfera hacia el agua (o viceversa) a altas velocidades suele ser un evento catastrófico. Sin embargo, los Objetos Sumergibles No Identificados (OSNI, o USOs por sus siglas en inglés) han sido documentados realizando estas maniobras con una facilidad que desafía la hidrodinámica actual. El estudio de Beck y Colli (2025) propone que la respuesta a este enigma no reside en la forma física del objeto, sino en la envoltura energética que lo rodea.

El Problema de la Interfaz: El Chorro de Worthington

Chorro de Worthington
Chorro de Worthington

Cuando un objeto sólido golpea la superficie del agua a gran velocidad, se produce un fenómeno conocido como el chorro de Worthington. Este es el penacho de agua que se dispara hacia arriba debido al colapso de la cavidad de aire creada por el impacto. Además, la densidad del agua (aproximadamente 800 veces mayor que la del aire) actúa como una pared sólida, provocando una deceleración violenta que destruiría cualquier aeronave convencional.

Beck y Colli señalan que en los casos documentados de OSNIs, como el incidente del USS Omaha en 2019 —donde un objeto esférico se sumergió suavemente en el océano—, no hubo tal chorro ni salpicaduras significativas. Esto sugiere que el objeto no «chocó» con el agua, sino que preparó el medio antes del contacto.

Super-cavitación Electromagnética y Plasmas Fríos

La hipótesis de la propulsión de alto voltaje ofrece una solución técnica elegante a este problema. Los autores sugieren que la nave utiliza su campo eléctrico masivo para crear una burbuja de super-cavitación inducida por plasma.

  1. Repulsión Molecular: Al aproximarse al agua, el campo electrostático de la nave (de cientos de millones de voltios) interactúa con la naturaleza polar de las moléculas de H₂O. El agua es repelida físicamente del casco de la nave por fuerzas de Coulomb antes de que el contacto físico ocurra. Esto crea un vacío o una capa de aire/vapor extremadamente delgada alrededor del objeto.
  2. La Envoltura de Plasma como Amortiguador: La «doble capa de plasma» que Beck y Colli proponen para el vuelo atmosférico actúa en el agua como un escudo de baja fricción. En lugar de moverse contra el agua líquida, la nave se desliza dentro de una burbuja de plasma y vapor de agua ionizado. Esto reduce drásticamente el coeficiente de arrastre (drag), permitiendo velocidades submarinas que superan por órdenes de magnitud a los torpedos más avanzados.
  3. Ionización del Agua Salada: Dado que el agua de mar es un electrolito (un conductor), el campo eléctrico de la nave puede manipular el fluido circundante mediante fuerzas magnetohidrodinámicas (MHD). Al aplicar corrientes eléctricas al agua salada en presencia de un campo magnético, la nave puede «bombear» el agua a su alrededor, impulsándose sin necesidad de hélices o turbinas, y eliminando la firma acústica del movimiento mecánico.

El Trabajo de Carl Feindt y la Continuidad del Fenómeno

Ufos and water

Beck y Colli integran las investigaciones de Carl Feindt, autor de UFOs and Water, quien durante décadas recopiló casos donde los objetos realizaban «salidas hidrofóbicas» (salir del agua sin que esta gotee de la superficie del objeto). Según el modelo de alto voltaje, esto ocurre porque el campo eléctrico mantiene el agua a una distancia microscópica del casco físico («efecto Leidenfrost eléctrico»).

Esta conexión «hidro-espacial» sugiere que para los UAP, el océano no es un obstáculo, sino un medio más denso y conductor que puede ser incluso más eficiente para la extracción de energía eléctrica. La capacidad de sumergirse sin pérdida de velocidad no es una «maniobra mágica», sino la aplicación extrema de la ingeniería de campos sobre la mecánica de fluidos.

Implicaciones de los Sensores de la Marina

El reconocimiento oficial por parte del Departamento de Defensa de EE.UU. sobre la existencia de vehículos trans-medio (como se menciona en los informes de AARO y testimonios de pilotos del Nimitz) valida la necesidad de este modelo. Si, como sugieren Beck y Colli, estos objetos utilizan la conductividad del agua de mar para cerrar sus circuitos eléctricos de alta energía, el fondo oceánico podría ser no solo un lugar de ocultamiento, sino una estación de carga natural masiva.


Implicaciones para la Física Teórica y la Ingeniería

La transición de considerar a los UAP como meras curiosidades ópticas a tratarlos como dispositivos de ingeniería de campo de alto voltaje abre un abanico de implicaciones que desafían y, a la vez, extienden las fronteras de la física contemporánea. El paper de Beck y Colli (2025) sugiere que estos objetos operan en un régimen de energía donde la distinción entre propulsión, sustentación y manipulación del espacio-tiempo comienza a desdibujarse.


Magnetohidrodinámica (MHD) y la Fuerza de Lorentz en la Atmósfera

El núcleo técnico de la propulsión propuesta reside en el aprovechamiento de la fuerza de Lorentz. En física, esta fuerza es la que experimenta una partícula cargada que se mueve a través de campos eléctricos y magnéticos cruzados, definida por la ecuación:

F=q(E+v+V)F=q(E+v+V)

Donde:

  • q es la carga eléctrica.
  • E es el campo eléctrico.
  • v es la velocidad de la partícula.
  • B es el campo magnético.

Implicación para la Ingeniería

Para que un vehículo utilice MHD en el aire (un gas que normalmente es aislante), primero debe convertir ese aire en un fluido conductor: un plasma. Beck y Colli postulan que los UAP utilizan sus campos de ultra-alto voltaje para esta ionización inicial. Una vez creado el plasma, campos magnéticos rotatorios actúan sobre él, acelerándolo alrededor y debajo de la nave.

A diferencia de los prototipos MHD humanos de los años 60 y 70, que eran ineficientes por el alto peso de los imanes y la baja ionización, los UAP parecen haber resuelto la generación de campos magnéticos de estado sólido de alta intensidad y la creación de plasmas «fríos» o no térmicos, permitiendo una eficiencia de empuje cercana al 100% sin las pérdidas de calor masivas que destruirían una estructura convencional.

El Solitón de Plasma: Estabilidad en el Caos

Un concepto fundamental introducido en el estudio es el del solitón. Un solitón es una onda solitaria que mantiene su forma mientras se propaga a una velocidad constante; es un sistema auto-reforzado y extremadamente estable.

Implicación Teórica

Beck y Colli sugieren que la envoltura de plasma que rodea a un UAP no es una descarga errática, sino un solitón perfectamente estructurado. Este solitón actuaría como un «exoesqueleto de energía» que protege a la nave física de la fricción, el calor y las fuerzas de arrastre.

Desde el punto de vista de la ingeniería, esto implica una capacidad de control de campo asombrosa: la nave debe ser capaz de ajustar la frecuencia y la fase de sus pulsos eléctricos en microsegundos para mantener la integridad del solitón frente a cambios en la densidad del aire o la velocidad de vuelo. Esto requiere sistemas de computación y conmutación de energía que operan en el rango de los terahercios (THz), mucho más allá de nuestra electrónica de silicio actual.


La Paradoja de la Inercia y la Métrica de Alcubierre

Quizás la implicación más radical del paper es la conexión entre los campos de alto voltaje y la modificación de la inercia. Se ha observado que los UAP realizan giros en ángulo recto y aceleraciones instantáneas que, bajo la física clásica, desintegrarían la estructura y liquidarían a cualquier ocupante biológico debido a las fuerzas G.

La Solución del «Warp Drive» Eléctrico:

Los autores teorizan que el solitón de plasma de alta energía podría estar interactuando con la estructura misma del espacio-tiempo local. Siguiendo las teorías de Miguel Alcubierre y, más recientemente, de Erik Lentz sobre solitones de curvatura, se postula que una densidad de energía eléctrica lo suficientemente alta podría crear una «burbuja de caída libre».

En este estado, la nave no se «mueve» a través del espacio; el espacio mismo dentro de la burbuja de plasma es transportado. Si la nave y su plasma forman un sistema inercial cerrado, el objeto puede acelerar a Mach 20 respecto a un observador externo mientras que, internamente, experimenta 0 G. Esto no es magia, sino el resultado de utilizar densidades de energía eléctrica masivas para alterar la métrica local, una posibilidad que la física teórica acepta pero que la ingeniería humana aún no sabe cómo implementar por falta de fuentes de energía compactas de tal magnitud.


Extracción de Energía del Circuito Eléctrico Global (GEC)

La ingeniería aeroespacial humana se basa en llevar el combustible a bordo. El modelo de Beck y Colli propone un paradigma de energía inalámbrica y ambiental.

Implicación para la Física Atmosférica:

La Tierra posee un campo eléctrico natural constante entre la ionosfera y el suelo, manteniendo una diferencia de potencial de aproximadamente 300,000 voltios. Los UAP, al imitar la estructura de un vórtice tornádico, podrían estar actuando como un puente conductor.

Según los autores, estos objetos «cosechan» la energía del Circuito Eléctrico Global. Al iniciar un canal de plasma (similar a un rayo controlado), la nave extrae electrones de la atmósfera para alimentar sus sistemas. Esto explicaría por qué los UAP a menudo se ven cerca de tormentas eléctricas o sobre líneas de alta tensión: no están «observando», están repostando. Para la ingeniería del futuro, esto sugiere la posibilidad de naves con autonomía infinita que utilizan el planeta mismo como una batería colosal.


Super-materiales y Dieléctricos de Próxima Generación

Para manejar voltajes de 500 millones de voltios sin que la nave se auto-destruya por arco eléctrico interno, se requiere una ciencia de materiales que hoy solo vislumbramos.

Reto de Ingeniería

La nave debe estar construida con super-dieléctricos: materiales que tienen una resistencia eléctrica casi infinita pero que pueden almacenar cantidades masivas de carga. Los autores mencionan que los fragmentos de materiales supuestamente recuperados de UAP (como los analizados por el Dr. Garry Nolan o mencionados en informes de AARO) presentan estructuras de capas a escala nanométrica de bismuto, magnesio y zinc.

Estas estructuras podrían actuar como guías de onda o metamateriales electrostáticos diseñados específicamente para canalizar y orientar los campos de alto voltaje hacia el exterior del casco, manteniendo el interior de la nave protegido (un efecto de Jaula de Faraday ultra-avanzado).


Resumen de Implicaciones

CampoImplicación ClaveEfecto Observado en UAP
Física de PlasmasCreación de solitones estables de doble capa.Brillo persistente, cambios de color, invisibilidad parcial.
RelatividadDensidad de energía eléctrica que altera la métrica.Maniobras de alta G sin daño estructural.
Ingeniería EléctricaConmutación en rango de Terahertz y alto voltaje.Ausencia de sonido, propulsión silenciosa.
MeteorologíaInteracción con el Circuito Eléctrico Global.Afinidad por zonas de tormenta y nubes.

En conclusión, el modelo de Beck y Colli sugiere que estamos ante una tecnología que ha dominado la unificación de la electrodinámica y la gravitación a través del plasma. Para la ciencia oficial, esto representa un mapa de ruta: si queremos emular estas capacidades, debemos dejar de quemar químicos y empezar a entender cómo manipular el potencial eléctrico de nuestra propia atmósfera.


Recomendaciones Metodológicas y el Futuro de la Investigación

Los autores subrayan que la investigación de los UAP está entrando en una fase de legitimación institucional sin precedentes. Mencionan hitos como la creación del Proyecto Galileo en la Universidad de Harvard, la Coalición Científica para Estudios de UAP (SCU) y el hecho de que la Universidad de Wurzburgo en Alemania ya ofrezca cursos formales sobre el tema.+1

El objetivo es establecer estándares donde el UAP sea tratado no como un misterio, sino como un fenómeno físico con firmas electromagnéticas y electrostáticas predecibles.+1

Equipamiento de Detección Recomendado

Para capturar la «firma eléctrica» de estas naves, el estudio (basándose en las recomendaciones de Watters et al., 2023) propone el uso de un ensamblaje multimodal de instrumentos:+1

  • Cámaras de Campo Amplio y Estrecho: Deben operar en múltiples bandas de luz (visible, infrarrojo, ultravioleta) para detectar la ionización del aire y los cambios espectrales del plasma.
  • Analizadores de Espectro de Radio: Instrumentos para medir emisiones de radio y microondas, fundamentales para identificar los campos pulsados en el rango de los MHz que se postulan en el modelo.
  • Arreglos de Antenas Pasivas: Para detectar interferencias electromagnéticas y cambios en la conductividad atmosférica local.
  • Sensores Ambientales: Monitoreo constante de temperatura, presión, humedad y velocidad del viento, ya que los UAP parecen alterar estas variables mediante la electro-coalescencia y la formación de micro-vórtices.
  • Espectroscopía de Difracción: El uso de redes de difracción en las lentes de las cámaras es crítico para analizar los colores del plasma y determinar la composición química de los gases ionizados (como el nitrógeno u oxígeno) alrededor del objeto.

El Futuro de la Investigación: Hacia una Ingeniería de Campo

Beck y Colli visualizan un futuro donde la investigación de los UAP no solo confirme su existencia, sino que permita la ingeniería inversa de sus sistemas de propulsión.+1

Transparencia Científica: Los autores anticipan una fase más transparente donde los datos de sensores militares y civiles se fusionen para resolver los formalismos matemáticos de la propulsión inercial y el vuelo trans-medio

De Observación a Aplicación: El objetivo final es comprender cómo estas naves interactúan con el Circuito Eléctrico Global para extraer energía del plasma solar que fluye hacia la Tierra.+2

Transporte Hiper-rápido y Limpio: La investigación sugiere que el dominio de la propulsión electrostática de alto voltaje podría llevar a la creación de vehículos humanos que se desplacen sin combustibles fósiles, sin ruido y sin generar ondas de choque, transformando la infraestructura global de transporte.+2


Hacia una Física de lo «Paranormal»

El trabajo de Beck y Colli representa un esfuerzo maduro por sacar a la ufología del reino de lo «inexplicable» y colocarla firmemente en el dominio de la física de alta energía y la ingeniería de plasmas. Al conectar los puntos entre los efectos electromagnéticos documentados por Hynek hace medio siglo y los modelos modernos de propulsión electrostática, ofrecen una hipótesis falsable y comprobable.

Si su modelo es correcto, los UAP no están violando las leyes de la física; las están aplicando con una maestría que apenas comenzamos a soñar. Están utilizando la atmósfera misma de la Tierra como batería y medio de propulsión, convirtiendo el aire en luz y fuerza.

La persistencia de estos fenómenos, desde los cortes de energía en Levelland hasta los vórtices de agua del incidente Nimitz, sugiere que estamos ante una tecnología coherente. Como bien señaló Hynek, y como reiteran Beck y Colli, la ciencia no debe descartar los datos simplemente porque son extraordinarios. Al contrario, es en las anomalías —en esos motores que se detienen misteriosamente y en esas luces que perforan las nubes— donde reside la próxima gran revolución de nuestro entendimiento del universo.

La pregunta ya no es si los UAP son reales, sino si tenemos la audacia científica para medir sus voltajes.

Autor

  • Antonio comenzó a investigar los fenómenos anómalos desde muy niño, especializándose en la investigación ufológica. Su perspectiva ha sido siempre crítica y racionalista, aunque no negacionista. Piensa que cada caso debe ser investigado hasta sus últimas consecuencias, pero que eso no puede conducir a inventar respuestas, ya sea en uno u otro sentido. Pronto se unió al Consejo de Investigadores Ufológicos Españoles, donde aprendió las técnicas de la investigación de campo de veteranos como Ramón Navia. Antonio Salinas desarrolló el Proyecto CATAGRA, una catalogación sistemática de los avistamientos OVNI ocurridos en la provincia de Granada. Participó en la fundación de la S.I.B., desarrollando estatutos y reglamentos y toda la documentación necesaria.

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